viernes, 8 de enero de 2016

RETORNANDO A NUESTRAS RAÍCES

RETORNANDO A NUESTRAS RAÍCES
JAQI / RUNA


Jaqi en aymara y runa en quechua son términos muy importantes para nosotros, significan “gente”. Se llama jaqi o runa a aquella persona, varón o mujer, que ha logrado consolidar su relación de pareja, ha comprendido la responsabilidad de asumir una relación y por lo tanto ha comprendido la vida. Porque la vida se genera después de la complementariedad chacha-warmi, o warmi-chacha. Pero esa complementariedad, no es en cualquier momento, ni con cualquier persona. Para los pueblos originarios el rol chacha-warmi, es muy importante pero no solamente para tener un equilibrio de género, estamos hablando de esposo-esposa, por eso para nosotros, el matrimonio es muy importante, es sagrado.

La estructura del ayllu (comunidad) está sustentada no por personas aisladas, sino principalmente por familias, específicamente por parejas; porque en la vida concebimos que todo es “par” y esa complementación es importante para que cada parte pueda expresarse plenamente; tanto el hombre como la mujer deben expresarse desde su naturaleza. En ese sentido toda autoridad debe tener su pareja, pero no sólo para que esté acompañado (a), sino para que ambos ejerzan el cargo. Se convierten en papá y mamá del ayllu; mallku y mama t’alla. 

Esta institución permite también la solidez de la familia y desde esa solidez poder reorientar a todos en el ayllu. Desde nuestra cosmovisión decimos: cómo alguien puede pretender unir a la comunidad si ni siquiera ha logrado unir algo tan básico y fundamental como su propia familia. Si ha logrado cohesionar su relación de pareja es capaz de comprender la vida y por lo tanto es capaz también de unir a la comunidad, como un chuyma, como un eje articulador. Las fuerzas, las energías de quienes viven en pareja son importantes para re-unir a la comunidad.

Occidente, que en su afán de desarrollo, de progreso, de modernidad, promueve la cultura desechable, fomenta también las relaciones desechables y entre chistes, frases y canciones descalifica el matrimonio; hoy en día hay muchas personas que han optado por quedarse solos y por vivir relaciones libres y sin compromiso. Algunos movimientos incluso han desvalorado abiertamente en los últimos años a la familia, escudándose en el rechazo al machismo, motivando a las relaciones promiscuas y desordenadas. Pero eso está dañando mucho a las familias y en particular a los hijos que despiertan en la realidad de no contar con una familia sólida. Si no tiene papá o no tiene mamá, qué modelo de vida va a tener, seguramente siendo adulto va a repetir esa figura en su vida y no va a ser capaz de consolidar su propia familia. No podemos engañarnos, la sociedad hoy en día está en crisis, porque también hay una crisis de valores. Para nosotros la unión entre un hombre y una mujer es sagrada, por lo tanto hay que ser responsable; porque esa relación es para siempre. Este valor de saber que cada unión es sagrada, es importante reconstituir, recuperar, especialmente en las “sociedades modernas”, para recuperar también el valor que tiene la familia y luego el valor que tiene la comunidad.

Hasta ahora bajo el influjo del pensamiento occidental, se ha dado lugar a que solamente los varones ejerzan cargos como autoridades y últimamente en un afán de igualar al varón, están apareciendo también mujeres como autoridades, pero totalmente desarticulados de la familia y de la pareja en particular, por lo tanto no hay ninguna fuerza que coadyuve a las autoridades a unificar a quienes representan.

Nos encontramos en un momento muy importante de la historia, del proceso de cambio, un tiempo de transición y tenemos que tener claro hacia dónde tenemos que ir en el horizonte de nuestra identidad, en el horizonte de recuperarnos a nosotros mismos, nuestra cultura, nuestros valores y por lo tanto nuestra fuerza.

¡Jallalla¡
Fernando Huanacuni Mamani.
Aymara.  

12 DE OCTUBRE, DÍA DE LA RESISTENCIA INDÍGENA


12 DE OCTUBRE, DÍA DE LA RESISTENCIA INDÍGENA


Durante 500 años en el mundo, el 12 de Octubre de cada año se celebraba “el día de la raza” y se homenajeaba a Cristóbal Colón por haber traído la civilización al continente, hoy denominado “americano”. Sin embargo en su permanente reflexión el movimiento indígena originario a partir de 1992, hace escuchar su voz de manera formal para cuestionar esta fecha cívica y su denominación, luego de que España quiso “celebrar” a lo grande los 500 años de su (para ellos) gran hazaña. Algunos indígenas complacientes que fueron a debatir en España, sugirieron que en lugar del día de la raza, debía llamarse “día del encuentro de dos mundos”, pero éste es un planteamiento que muchos no aceptamos pues no responde a lo que realmente ocurrió en dicha fecha.   


Para nosotros no hubo ningún encuentro, porque para ser un encuentro debía haberse realizado en armonía, con respeto y con un espíritu de intercambio. Sin embargo ya sabemos que no fue así, por el contrario, lo que se produjo fue una invasión a pueblos pacíficos, en los que se quiso imponer no sólo una nueva forma de vida, un nuevo idioma y hasta una religión que rompía con nuestras creencias e instituciones; se produjo además un saqueo de nuestras tierras, de nuestras riquezas, se robaron a las mujeres y nuestra libertad. Este grupo de europeos cometió uno de los más grandes genocidios de la historia y creemos importante seguir reflexionando cada año sobre este tema, no por una cuestión de resentimiento o de venganza, sino porque todavía no está del todo resuelto. Mucha gente piensa que no pasó nada, o piensa que fue un proceso necesario. En muchas escuelas todavía no se cuenta cómo fueron las cosas exactamente y peor aún se enseña que ese proceso nos trajo la “civilización”, por lo tanto todavía no hay una conciencia en el continente acerca de nuestra historia, y prácticas como la exclusión y el racismo, todavía están presentes. 

Es por eso que tenemos la responsabilidad de seguir motivando el debate respecto a este tema y sobre todo contando la verdad, ya que pocos saben que Cristóbal Colón no fue el primer extranjero en llegar a nuestro continente; que nuestros pueblos siempre mantuvieron contacto con pueblos de todo el mundo, haciendo intercambios y complementándose pero de manera pacífica. 

Quienes migramos del campo, ya nos acostumbramos a cómo se viste en la ciudad, hemos aprendido a hablar el castellano y hemos aprendido también de las costumbres de esta sociedad moderna, pero mantenemos nuestra identidad y esa riqueza que nos dejaron nuestros ancestros, en principios y en valores. Y aunque nuestra apariencia se ha transformado, nuestra esencia es la misma; seguimos siendo indígenas. Sin embargo mucha gente ya se cree mestiza y no se acuerda que sus padres o abuelos eran indígenas y menos los hijos y nietos están conscientes de esa realidad, pues ya entraron en ese proceso de occidentalización, que ha logrado convencerles de que en el pasado no hubo nada bueno. 

Esta fiesta conmemorativa se mantiene en general, aunque muchos países le han dado otros nombres, como Día de la Hispanidad, en España, o Día del Respeto a la Diversidad Cultural, en Argentina, o Día de la Resistencia Indígena, en Venezuela. Sin embargo más allá de cómo se denomine esta fecha, debemos reflexionar respecto de cuál es nuestro horizonte, hacia dónde vamos. Nuestros abuelos nos enseñaron que no se puede caminar sin tener claro, quiénes somos y de dónde venimos, porque siempre habrá un vacío en el corazón, hasta que en algún momento emerja ese llamado para reconciliarse con los ancestros. 

En este proceso de cambio en el que estamos honrando a nuestros ancestros, la mejor forma de hacerlo es continuar con la reconstitución de nuestra identidad y de nuestras instituciones; con la reconstitución de las naciones ancestrales. Pese a toda la arremetida que sufrimos las culturas ancestrales no sólo del continente sino de todo el mundo, estamos aquí y siempre estaremos aquí, porque somos los árboles, somos los ríos, somos las montañas, somos el altiplano, somos la selva, somos la costa, somos “indios”. Porque somos Pachamama y éste es el tiempo de la Pachamama.


Por Fernando Huanacuni Mamani, es aymara. Miembro de la Comunidad Sariri.





VIAJE A LA CUMBRE CON LOS HERMANOS SILETZ

VIAJE A LA CUMBRE CON LOS HERMANOS SILETZ



El sábado 23 de agosto de 2014, tras una visita de una semana a Bolivia los hermanos de la Tribu Siletz, antes de retornar a su hogar, en compañía de los hermanos de la comunidad Sariri, realizaron una ceremonia en la cumbre.

Los  Siletz, una de las primeras naciones de Norte de Abya Yala viven  en una ciudad ubicada en el condado de Lincoln en el estado estadounidense de Oregón, en la meseta del noroeste. Hoy ellos están inscritos en las tribus confederadas federalmente reconocidas de indios Siletz de Oregon. 


Tradicionalmente, eran un grupo de habla Salishan, que habitaban una zona a lo largo de la costa central de Oregon, cerca del río Siletz hasta mediados del siglo 19. 

Los  Siletz se relaciona estrechamente con el lenguaje y la cultura de la tribu Tillamook a su norte por la costa de Oregon. 



En esta oportunidad mientras los hermanos se encontraban en Bolivia, junto con los hermanos de la comunidad Sariri realizaron una  ceremonia en la cumbre.

Muy temprano en la mañana se partió desde la ciudad de La Paz hacia la Cumbre, acompañados de la fuerza del viento y acobijados por los rayos del Padre Sol, a orillas de una laguna, se preparo la ofrenda.

Tras la ceremonia La Yatir-Amawta Eulalia Huanacuni,  llamo el ajayu de cada uno de los hermanos Siletz para que su retorno sea completo.




Los hermanos siletz se llevan el mensaje de los andes y nos dejan la fuerza de su pueblo, para que este reconstituir de la identidad, pueda llegar con mas claridad a los corazones de la personas

Con la esperanza de que este reencuentro se repita acompañados por la música de los Qhantus, con los sonidos del bombo y los sicus, los hermanos Siletz emprendieron su viaje de regreso

WIÑAY PACHA, FIESTA CEREMONIA DE REENCUENTRO CON LOS ANCESTROS - LA PAZ - BOLIVIA

WIÑAY PACHA, FIESTA CEREMONIA DE REENCUENTRO CON LOS ANCESTROS - LA PAZ BOLIVIA


WIÑAYAT JUTTAN, WIÑAYARUW SARJAÑANI
De la eternidad venimos a la eternidad nos vamos




1º de Noviembre, la celebración que Occidente ha denominado fiesta de Todos los Santos, tiene su origen en las culturas ancestrales. Dentro de nuestra cosmovisión existe una completa y estrecha relación entre todos los espacios y mundos que conforman el Multiverso , por lo tanto, bajo esta forma de pensar, la "muerte", no implica aislarse totalmente, y por lo tanto no hay lugar al olvido de nuestros seres queridos. La muerte no es mas que una etapa en la continuidad de la vida; la vida continua en otro espacio (Pacha), no hay una separación absoluta de esta vida con las otras. Para el mundoAndino, el ser humano pasa por este camino y la muerte es sólo una transición de un lado a otro. La vida es eterna.

Por Fernando Huanacuni Mamani aymara Miembro de la Comunidad Sariri


miércoles, 6 de enero de 2016

Unificando ceremonias con los hermanos Druidas de Stonehenge





YATIR TAQUI
Unificando ceremonias con los hermanos Druidas de Stonehenge



Los pueblos ancestrales se mantienen unidos a los ciclos de la vida, es asi que este pasado 21 de marzo, equinoccio de otoño en el hemisferio sur, los hermanos de la Comunidad Sariri a traves de la ceremonia se conectan al otro lado de la Madre Tierra, a Stonehege que celebran el  equinoccio de primavera.





Unificando ceremonias con los hermanos Druidas de Stonehenge, Inglaterra, estuvimos conectados con la fuerza ancestral que mueve a nuestros pueblos hermanos.







Caminando con los ciclos del cosmos nuestros pueblos en la actualidad se hermanan a traves del espacio y siguiendo los pasos de nuestros ancestros nos detenemos un instante en la ceremonia.








Con cada elemento de la ofrenda, el cielo se abre para iniciar una nueva etapa, con la fuerza de la conciencia y del corazón.










Una vez más, la voz de los abuelos y abuelas nos llama y nos remueve, nos despierta y nos alienta, nos da fuerzas para seguir caminando en la senda sagrada del SARIRI.
JALLALLA...!!!!






























miércoles, 30 de diciembre de 2015

RECIBIENDO EL 21 DE DICIEMBRE, FIESTA CEREMONIA DE LA ILLA Y LA ISPALLA


 FIESTA CEREMONIA DE LA ILLA Y LA ISPALLA



En el amanecer de este 21 de diciembre de 2015, en el cerro de Laikaqota de la ciudad de La Paz, a la cabeza de los amawtas Eulalia Huanacuni e Isaac Flores Huallpa del Consejo de Amawtas de la Comunidad Sariri recibimos los primeros rayos del Padre Sol, en la Fiesta - Ceremonia de la “Illa” y la “Ispalla”, renovandonos en la esperanza de la vida.











Illa se traduce como la fuente, el origen, la semilla de todo lo animal, e ispalla como la fuente, el origen, la semilla de todo lo vegetal y mineral.


En esta ceremonia llamamos a Ispallmama e Illamama, agradeciendo por ellos a la vida, a la Pacha y pedimos que todos las formas de existencia se renueven, pues todos somos importantes para el equilibrio de la vida.
















Los más pequeños se relacionan con la vida


Los mas Jóvenes de la Comunidad Sariri






El cerro de Laikaqota nos abraza, permitiendo encontrarnos nuevamente para agradecer por las semillas de todas las formas de existencia.
JALLALLA....!!!!

lunes, 11 de mayo de 2015

SIGUIENDO AL RUTA DE TUNUPA Y SUMAYA

SIGUIENDO LA RUTA DE TUNUPA Y SUMAYA

Fiesta Ceremonia de la Chakana


El viernes primero de mayo los miembros de la Comunidad Sariri, siguiendo las huellas de los Irpiris Tunupa y Sumaya se dirigieron a Carabuco en una peregrinacion para reencontrarse con las fuerzas de sus ancestros y conectarse con la Costelación de la Cruz del Sur.

El cielo se abre, y la luz generada hace miles de años atrás, hoy llega e ilumina nuestros corazones, nos ponemos de pie, al igual que la Chakana (puente que une) y proyectamos nuestros sueños con la firmeza de Tunupa y Sumaya. Gracias abuelos y abuelas por permitirnos unir nuestros corazones a los suyos y permitirnos ver más allá de esta dimensión. Jallalla!!!


Esperando la alineacion de la Chakana reafirmamos nuestro compromiso de seguir transitando el camino que los abuelos y abuelas señalaron para este tiempo, por medio de la ceremonia, inspirados en el compromiso de Tunupa y Sumaya. Jallalla!!!!







Unificandonos a la Chakana en compañia del Nina Tata (Abuelo Fuego)



domingo, 10 de mayo de 2015

LA CHAKANA

LA CHAKANA
NUESTRO REFERENTE DE ORIENTACION

Finalizando un ciclo, nuestra octava fiesta ceremonia del año (mara), es la fiesta ceremonia de la Chakana, la Constelación de la Cruz del Sur, que después de mostrarse siempre inclinada en el firmamento; cada 2, 3,4 y 5 de mayo, se pone de pie. Pero además el 5 de mayo es la fiesta de nuestra awicha (abuela) Illimani; fecha en la que podemos ver a la Chakana de pie justo encima de este nevado milenario.
La constelación de la Cruz del Sur, conformada por cuatro estrellas, es el referente de orientación en el Hemisferio Sur, así como en el Hemisferio Norte, el referente de ubicación es la Estrella Polar Norte. Los pueblos del hemisferio Sur, conocen a esta constelación como Chakana, que en lengua aymara significa “puente que une”. Los abuelos y abuelas nos dicen que la chakana es el puente a través del cual venimos a esta dimensión y asimismo, cuando nos vamos de este mundo, es por ahí por donde regresamos.
Cuando dibujamos o vemos los mapas de los continentes, nos han acostumbrado a verlos siempre de la misma forma, pero ¿Qué está arriba? o ¿Qué está abajo en el sistema solar o en el universo? Los astrónomos dicen que si tuviéramos que decir qué es arriba, por el viaje de nuestra galaxia, dado que estamos viajando hacia el sur, tendríamos que afirmar que el sur está arriba, es decir, los continentes del Hemisferio Sur deberían ser la parte de arriba de nuestro planeta en función de la dirección del viaje de nuestra galaxia.
Inspirados en la Chakana, en el arquetipo “cuatro”, el cuadrado y la Cruz Cuadrada, son matrices de construcción arquitectónica en Tiwanaku, que se expandió en su tiempo desde los Andes hasta la Amazonía, llegando su influencia también hasta el Centro de Abya Yala (Centro América). La Cruz Cuadrada es una figura geométrica utilizada como símbolo de los conceptos matemático espirituales en el mundo andino. Lo escalonado y lo ajedrezado son una constante en el arte y las construcciones del mundo andino; en Tiwanaku, la Cruz Cuadrada, la Cruz Andina, están grabadas o plasmadas en muchos de los templos, instrumentos, esculturas, pinturas, cerámicas, tejidos y otras piezas encontradas.
La influencia del signo escalonado se pudo encontrar por toda Abya Yala, del Sur, del centro; en México, en los monumentos mayas e incluso en la ornamentación de los pueblos ancestrales del Norte de Abya Yala. Así también se encontraron textiles entre varios objetos en el volcán Llullaillaco, en el norte Argentino, que nos muestran que el concepto ajedrezado era usual entre los símbolos ancestrales.
La wiphala es uno de los símbolos bajo ese concepto ajedrezado y es una cuarta parte de esta estructura total tan importante de nuestra cultura, es decir, cuando unimos cuatro wiphalas obtenemos una figura proporcionada la que podemos encontrar el cuadrado, la Cruz Andina, la Chakana propiamente y la Cruz de Orión; arquetipos conocidos de nuestra arquitectura, arte e incluso de nuestra filosofía, componentes importantes de la cosmovisión andina.

Un trabajo emprendido primero por doña Elena Sholten en el Cuzco, continuado luego por Carlos Milla Villena y posteriormente por Javier Tapia desde España, hace una relación entre los sitios arqueológicos alrededor de Tiwanaku. Al completarlo encontramos muchos pueblos y montañas antiguas. En el centro está Tiwanaku y alrededor van apareciendo en una expansión proporcional Tacna; Oruro, Santa Ana de Yacuma, Cuzco, Potosí, la Amazonía, Paitití, Cochabamba, Tarabuco, el Monte Thunupa y otros lugares representativos de lo que constituyó una cultura muy grande y muy antigua. Al unir estos puntos se descubre la ruta del qhapaq ñan; una ruta en línea recta que une templos, montañas y construcciones ancestrales, de miles de kilómetros. Esta ruta está a 45 grados del eje norte sur.
Luego Javier Lajo junto a otros investigadores, encuentran la ruta de Tunupa y que además está a 22 grados 30 minutos, coincidiendo con el eje de rotación de la Madre Tierra. Hoy los historiadores han corroborado con la datación del carbono 14, huellas de una cultura con centro en Tiwanaku anterior al Tawantinsuyo y conforme avanzan las investigaciones sabemos que nuestros ancestros no se expandieron de manera caótica, sino planificada pero además contaban con conocimientos de ingeniería y astronomía, extraordinarios.

Según la leyenda de Tunupa y Sumaya, sabemos que peregrinaron hacia el sur por esta ruta orientados por la Chakana, justamente en estas fechas. Por tanto Tunupa y Sumaya en este tiempo nos invitan a reorientarnos, a retomar nuestro sur, después de haber estado totalmente “norteados”, para así retomar nuestro propio camino, nuestro propio horizonte.

Fernando Huanacuni Mamani, es aymara. Miembro de la Comunidad Sariri.

viernes, 1 de agosto de 2014

DESPERTANDO CON LA PACHAMAMA

Recuerdo estar con el abuelo y la abuela el año 79 en Viloco, en lo más alto de la montaña, aquella montaña conocida en el lugar como la del gorila dormido. La nieve cubría con su manto blanco el espacio en el que estábamos, el Abuelo Viento (Wayra Tata) nos acompañaba también y un océano de nubes que podíamos ver hacia abajo.

Despertando con la PachamamaMis abuelos preparaban la ofrenda que íbamos a dar a la Pachamama; mientras la abuela acomodaba las flores, la coa, las semillas y los frutos que contenía la ofrenda, el abuelo realizaba la ch’alla a los cuatro espacios.

El blanco de la nieve resaltaba más junto al colorido de las flores de la ofrenda y cuando vino a acompañarnos el Abuelo Fuego (Nina Tata), el brillo del Padre Sol y el dorado y azul del fuego hacían brillar mucho más la nieve.

Mis abuelos llamaban a los “achachilas”, a las “awichas” y a todas las fuerzas, para despertar a la Pachamama, para despertar a sus hijos que estaban dormidos, que estaban perdidos; en ese entonces muy pocos hablaban de identidad o de nuestra cultura, peor aún, ya no se quería enseñar a los hijos ni el idioma, para que no fueran discriminados.

Recuerdo también unos años después, el año 1990, esta vez en el altiplano, el Abuelo Viento que nos abrazaba, el verde de la t’ola, la arena que nos calentaba después de ser calentada por el Padre Sol, las llamas caminaban altivas; blancas, negras con blanco, grises y las vicuñas con sus mantos de color café.

Nos encontrábamos en Santiago de Machaca, en el ayllu Kuntur Amaya, pero esta vez nos acompañaba toda la familia, aunque sólo estaban los padres, los abuelos, no habían jóvenes, porque los hijos se habían ido, habían migrado a las ciudades, buscando “vivir mejor”.

Recuerdo los ponchos de color wayruru de mis tíos y mi abuelo, las polleras multicolores y las mantas de color vicuña de mi abuela y de mis tías, la alegría de la abuela que cantaba, el aroma del incienso que se fundía con el de la t’ola.

Nuestros abuelos han construido esta cultura junto a la Pachamama incansablemente, jamás la olvidaron y se preocuparon en todo momento de seguir llamando a los hijos y a los hermanos para que vuelvan.

En este mes de agosto del 2013 del calendario gregoriano, 5521 del calendario oficial andino, durante todo el mes se están haciendo ofrendas también a la Pachamama en muchos lugares de Bolivia, pero además en Argentina, en Perú, en Chile, en Colombia, Centroamérica.

Y cuando decimos “Pachamama” en India o en China, es una palabra que ya se conoce y reconoce y más que sólo un concepto es un paradigma distinto, una conciencia, una esperanza en la que están despertando pueblos y naciones de todo el mundo.

Hoy las palabras del abuelo cobran vigencia porque la Pachamama está despertando no sólo en este mes, sino en este nuevo tiempo y junto con ella sus hijos estamos despertando y acompañando este cambio de época, este pachakuti que hemos estado esperando, para ver sembrarse las semillas de ese nuevo sol que vivirán nuestros hijos y nietos; un tiempo en el que seremos muchos haciendo ceremonias y entonces sabremos que el respeto y la gratitud a la vida, a la pacha, estarán presentes nuevamente.


Fernando Huanacuni Mamani. Aymara, miembro de la Comunidad Sariri.

viernes, 21 de septiembre de 2012

SATA QALLTA, INICIO DE LA SIEMBRA


Con la llegada del Equinoccio de Primavera, el 21 de Septiembre, se inicia el tiempo de siembra (Sata Qallta). Así mismo inicia el tiempo de la mujer (Warmi Pacha), el tiempo de la feminidad, de la Pachamama, de la fertilidad, tiempo de lluvia, que se extiende hasta el 21 de Marzo.

Después de haber removido la tierra el yapuchiri (agricultor) abona y escoge las semillas para la época de la siembra, sabiendo que la siembra no es solo una acción técnica sino una acción sagrada, sabiendo que gran parte lo aporta la naturaleza. La acción de sembrar en las comunidades es un espacio de encuentro e interacción de todos los miembros de la comunidad, fortaleciendo los lazos de unidad y el espíritu de convivencia permanente que  caracteriza al  ayllu.

La siembra tiene tres momentos; la primera siembra (Nayra Sata), la segunda siembra (Taypi Sata), que normalmente coincide con la fiesta del Wiñay Pacha (hoy llamada todos Santos) y la tercera siembra  (Qhipa Sata) antes de la fiesta de la anata en febrero.


En toda esta parcialidad hay una profunda interacción con la pachamama, relación que el ser humano moderno ya ha perdido. La modernidad y sus postulados como el progreso y el desarrollo que promueven el horizonte del “vivir mejor”, continúan haciendo migrar al ser humano hacia las ciudades en busca de “mejores” condiciones de vida, dejando cada vez menos pobladas las áreas rurales y desestructurando  las comunidades y el olvido de nuestras instituciones.

Ya no producimos los alimentos orgánicos y dependemos de alimentos transgénicos de empresas que han monopolizado la producción, y la distribución de alimentos, y que además están deteriorando  la madre tierra a través de los monocultivos. Mientras el campo se va despoblando la modernidad está generando el hacinamiento caótico en las ciudades.

Los pueblos originarios sabemos que es importante vivir en armonía con  los ciclos de la Madre tierra (Pachamama) Y el Padre Cosmos (Pachakama), para mantener el equilibrio de la vida. Los agricultores modernos han roto la armonía con la vida, porque han sobresaltado los ciclos naturales de descanso, cultivo y de rotación de la madre tierra.

En este tiempo de siembra (Sata Qallta), es importante replantearnos como humanidad cual es nuestro rol complementario en la vida  y cuál va a ser el futuro de nuestra  alimentación. Por lo general confundimos buena alimentación con estomago lleno;  recuperar el alimento sano no va depender solamente de mejorar las técnicas de cultivo, sino de  recuperar la semilla sana, recuperar la fertilidad de la tierra, recuperar los saberes ancestrales, y la reconstitución de las comunidades.

Hoy en día se está sembrando sin espíritu, por lo tanto los alimentos no tiene fuerza; es tiempo de que caminemos como el Yapuchiri (agricultor), en armonía con la madre tierra; lo que nos va a permitir reconstituir la armonía con nosotros mismos.
 

Fernando Huanacuni Mamani
Es aymara, miembro de la comunidad Sariri


Publicado en el periódico El Cambio en fecha 21 de septiembre de 2012