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miércoles, 30 de diciembre de 2015

RECIBIENDO EL 21 DE DICIEMBRE, FIESTA CEREMONIA DE LA ILLA Y LA ISPALLA


 FIESTA CEREMONIA DE LA ILLA Y LA ISPALLA



En el amanecer de este 21 de diciembre de 2015, en el cerro de Laikaqota de la ciudad de La Paz, a la cabeza de los amawtas Eulalia Huanacuni e Isaac Flores Huallpa del Consejo de Amawtas de la Comunidad Sariri recibimos los primeros rayos del Padre Sol, en la Fiesta - Ceremonia de la “Illa” y la “Ispalla”, renovandonos en la esperanza de la vida.











Illa se traduce como la fuente, el origen, la semilla de todo lo animal, e ispalla como la fuente, el origen, la semilla de todo lo vegetal y mineral.


En esta ceremonia llamamos a Ispallmama e Illamama, agradeciendo por ellos a la vida, a la Pacha y pedimos que todos las formas de existencia se renueven, pues todos somos importantes para el equilibrio de la vida.
















Los más pequeños se relacionan con la vida


Los mas Jóvenes de la Comunidad Sariri






El cerro de Laikaqota nos abraza, permitiendo encontrarnos nuevamente para agradecer por las semillas de todas las formas de existencia.
JALLALLA....!!!!

domingo, 10 de mayo de 2015

LA CHAKANA

LA CHAKANA
NUESTRO REFERENTE DE ORIENTACION

Finalizando un ciclo, nuestra octava fiesta ceremonia del año (mara), es la fiesta ceremonia de la Chakana, la Constelación de la Cruz del Sur, que después de mostrarse siempre inclinada en el firmamento; cada 2, 3,4 y 5 de mayo, se pone de pie. Pero además el 5 de mayo es la fiesta de nuestra awicha (abuela) Illimani; fecha en la que podemos ver a la Chakana de pie justo encima de este nevado milenario.
La constelación de la Cruz del Sur, conformada por cuatro estrellas, es el referente de orientación en el Hemisferio Sur, así como en el Hemisferio Norte, el referente de ubicación es la Estrella Polar Norte. Los pueblos del hemisferio Sur, conocen a esta constelación como Chakana, que en lengua aymara significa “puente que une”. Los abuelos y abuelas nos dicen que la chakana es el puente a través del cual venimos a esta dimensión y asimismo, cuando nos vamos de este mundo, es por ahí por donde regresamos.
Cuando dibujamos o vemos los mapas de los continentes, nos han acostumbrado a verlos siempre de la misma forma, pero ¿Qué está arriba? o ¿Qué está abajo en el sistema solar o en el universo? Los astrónomos dicen que si tuviéramos que decir qué es arriba, por el viaje de nuestra galaxia, dado que estamos viajando hacia el sur, tendríamos que afirmar que el sur está arriba, es decir, los continentes del Hemisferio Sur deberían ser la parte de arriba de nuestro planeta en función de la dirección del viaje de nuestra galaxia.
Inspirados en la Chakana, en el arquetipo “cuatro”, el cuadrado y la Cruz Cuadrada, son matrices de construcción arquitectónica en Tiwanaku, que se expandió en su tiempo desde los Andes hasta la Amazonía, llegando su influencia también hasta el Centro de Abya Yala (Centro América). La Cruz Cuadrada es una figura geométrica utilizada como símbolo de los conceptos matemático espirituales en el mundo andino. Lo escalonado y lo ajedrezado son una constante en el arte y las construcciones del mundo andino; en Tiwanaku, la Cruz Cuadrada, la Cruz Andina, están grabadas o plasmadas en muchos de los templos, instrumentos, esculturas, pinturas, cerámicas, tejidos y otras piezas encontradas.
La influencia del signo escalonado se pudo encontrar por toda Abya Yala, del Sur, del centro; en México, en los monumentos mayas e incluso en la ornamentación de los pueblos ancestrales del Norte de Abya Yala. Así también se encontraron textiles entre varios objetos en el volcán Llullaillaco, en el norte Argentino, que nos muestran que el concepto ajedrezado era usual entre los símbolos ancestrales.
La wiphala es uno de los símbolos bajo ese concepto ajedrezado y es una cuarta parte de esta estructura total tan importante de nuestra cultura, es decir, cuando unimos cuatro wiphalas obtenemos una figura proporcionada la que podemos encontrar el cuadrado, la Cruz Andina, la Chakana propiamente y la Cruz de Orión; arquetipos conocidos de nuestra arquitectura, arte e incluso de nuestra filosofía, componentes importantes de la cosmovisión andina.

Un trabajo emprendido primero por doña Elena Sholten en el Cuzco, continuado luego por Carlos Milla Villena y posteriormente por Javier Tapia desde España, hace una relación entre los sitios arqueológicos alrededor de Tiwanaku. Al completarlo encontramos muchos pueblos y montañas antiguas. En el centro está Tiwanaku y alrededor van apareciendo en una expansión proporcional Tacna; Oruro, Santa Ana de Yacuma, Cuzco, Potosí, la Amazonía, Paitití, Cochabamba, Tarabuco, el Monte Thunupa y otros lugares representativos de lo que constituyó una cultura muy grande y muy antigua. Al unir estos puntos se descubre la ruta del qhapaq ñan; una ruta en línea recta que une templos, montañas y construcciones ancestrales, de miles de kilómetros. Esta ruta está a 45 grados del eje norte sur.
Luego Javier Lajo junto a otros investigadores, encuentran la ruta de Tunupa y que además está a 22 grados 30 minutos, coincidiendo con el eje de rotación de la Madre Tierra. Hoy los historiadores han corroborado con la datación del carbono 14, huellas de una cultura con centro en Tiwanaku anterior al Tawantinsuyo y conforme avanzan las investigaciones sabemos que nuestros ancestros no se expandieron de manera caótica, sino planificada pero además contaban con conocimientos de ingeniería y astronomía, extraordinarios.

Según la leyenda de Tunupa y Sumaya, sabemos que peregrinaron hacia el sur por esta ruta orientados por la Chakana, justamente en estas fechas. Por tanto Tunupa y Sumaya en este tiempo nos invitan a reorientarnos, a retomar nuestro sur, después de haber estado totalmente “norteados”, para así retomar nuestro propio camino, nuestro propio horizonte.

Fernando Huanacuni Mamani, es aymara. Miembro de la Comunidad Sariri.

viernes, 1 de agosto de 2014

DESPERTANDO CON LA PACHAMAMA

Recuerdo estar con el abuelo y la abuela el año 79 en Viloco, en lo más alto de la montaña, aquella montaña conocida en el lugar como la del gorila dormido. La nieve cubría con su manto blanco el espacio en el que estábamos, el Abuelo Viento (Wayra Tata) nos acompañaba también y un océano de nubes que podíamos ver hacia abajo.

Despertando con la PachamamaMis abuelos preparaban la ofrenda que íbamos a dar a la Pachamama; mientras la abuela acomodaba las flores, la coa, las semillas y los frutos que contenía la ofrenda, el abuelo realizaba la ch’alla a los cuatro espacios.

El blanco de la nieve resaltaba más junto al colorido de las flores de la ofrenda y cuando vino a acompañarnos el Abuelo Fuego (Nina Tata), el brillo del Padre Sol y el dorado y azul del fuego hacían brillar mucho más la nieve.

Mis abuelos llamaban a los “achachilas”, a las “awichas” y a todas las fuerzas, para despertar a la Pachamama, para despertar a sus hijos que estaban dormidos, que estaban perdidos; en ese entonces muy pocos hablaban de identidad o de nuestra cultura, peor aún, ya no se quería enseñar a los hijos ni el idioma, para que no fueran discriminados.

Recuerdo también unos años después, el año 1990, esta vez en el altiplano, el Abuelo Viento que nos abrazaba, el verde de la t’ola, la arena que nos calentaba después de ser calentada por el Padre Sol, las llamas caminaban altivas; blancas, negras con blanco, grises y las vicuñas con sus mantos de color café.

Nos encontrábamos en Santiago de Machaca, en el ayllu Kuntur Amaya, pero esta vez nos acompañaba toda la familia, aunque sólo estaban los padres, los abuelos, no habían jóvenes, porque los hijos se habían ido, habían migrado a las ciudades, buscando “vivir mejor”.

Recuerdo los ponchos de color wayruru de mis tíos y mi abuelo, las polleras multicolores y las mantas de color vicuña de mi abuela y de mis tías, la alegría de la abuela que cantaba, el aroma del incienso que se fundía con el de la t’ola.

Nuestros abuelos han construido esta cultura junto a la Pachamama incansablemente, jamás la olvidaron y se preocuparon en todo momento de seguir llamando a los hijos y a los hermanos para que vuelvan.

En este mes de agosto del 2013 del calendario gregoriano, 5521 del calendario oficial andino, durante todo el mes se están haciendo ofrendas también a la Pachamama en muchos lugares de Bolivia, pero además en Argentina, en Perú, en Chile, en Colombia, Centroamérica.

Y cuando decimos “Pachamama” en India o en China, es una palabra que ya se conoce y reconoce y más que sólo un concepto es un paradigma distinto, una conciencia, una esperanza en la que están despertando pueblos y naciones de todo el mundo.

Hoy las palabras del abuelo cobran vigencia porque la Pachamama está despertando no sólo en este mes, sino en este nuevo tiempo y junto con ella sus hijos estamos despertando y acompañando este cambio de época, este pachakuti que hemos estado esperando, para ver sembrarse las semillas de ese nuevo sol que vivirán nuestros hijos y nietos; un tiempo en el que seremos muchos haciendo ceremonias y entonces sabremos que el respeto y la gratitud a la vida, a la pacha, estarán presentes nuevamente.


Fernando Huanacuni Mamani. Aymara, miembro de la Comunidad Sariri.

viernes, 21 de septiembre de 2012

SATA QALLTA, INICIO DE LA SIEMBRA


Con la llegada del Equinoccio de Primavera, el 21 de Septiembre, se inicia el tiempo de siembra (Sata Qallta). Así mismo inicia el tiempo de la mujer (Warmi Pacha), el tiempo de la feminidad, de la Pachamama, de la fertilidad, tiempo de lluvia, que se extiende hasta el 21 de Marzo.

Después de haber removido la tierra el yapuchiri (agricultor) abona y escoge las semillas para la época de la siembra, sabiendo que la siembra no es solo una acción técnica sino una acción sagrada, sabiendo que gran parte lo aporta la naturaleza. La acción de sembrar en las comunidades es un espacio de encuentro e interacción de todos los miembros de la comunidad, fortaleciendo los lazos de unidad y el espíritu de convivencia permanente que  caracteriza al  ayllu.

La siembra tiene tres momentos; la primera siembra (Nayra Sata), la segunda siembra (Taypi Sata), que normalmente coincide con la fiesta del Wiñay Pacha (hoy llamada todos Santos) y la tercera siembra  (Qhipa Sata) antes de la fiesta de la anata en febrero.


En toda esta parcialidad hay una profunda interacción con la pachamama, relación que el ser humano moderno ya ha perdido. La modernidad y sus postulados como el progreso y el desarrollo que promueven el horizonte del “vivir mejor”, continúan haciendo migrar al ser humano hacia las ciudades en busca de “mejores” condiciones de vida, dejando cada vez menos pobladas las áreas rurales y desestructurando  las comunidades y el olvido de nuestras instituciones.

Ya no producimos los alimentos orgánicos y dependemos de alimentos transgénicos de empresas que han monopolizado la producción, y la distribución de alimentos, y que además están deteriorando  la madre tierra a través de los monocultivos. Mientras el campo se va despoblando la modernidad está generando el hacinamiento caótico en las ciudades.

Los pueblos originarios sabemos que es importante vivir en armonía con  los ciclos de la Madre tierra (Pachamama) Y el Padre Cosmos (Pachakama), para mantener el equilibrio de la vida. Los agricultores modernos han roto la armonía con la vida, porque han sobresaltado los ciclos naturales de descanso, cultivo y de rotación de la madre tierra.

En este tiempo de siembra (Sata Qallta), es importante replantearnos como humanidad cual es nuestro rol complementario en la vida  y cuál va a ser el futuro de nuestra  alimentación. Por lo general confundimos buena alimentación con estomago lleno;  recuperar el alimento sano no va depender solamente de mejorar las técnicas de cultivo, sino de  recuperar la semilla sana, recuperar la fertilidad de la tierra, recuperar los saberes ancestrales, y la reconstitución de las comunidades.

Hoy en día se está sembrando sin espíritu, por lo tanto los alimentos no tiene fuerza; es tiempo de que caminemos como el Yapuchiri (agricultor), en armonía con la madre tierra; lo que nos va a permitir reconstituir la armonía con nosotros mismos.
 

Fernando Huanacuni Mamani
Es aymara, miembro de la comunidad Sariri


Publicado en el periódico El Cambio en fecha 21 de septiembre de 2012

domingo, 10 de junio de 2012

Programa: Ceremonia del Año Nuevo Indígena Originario (Solsticio de invierno 21/06/2012)

LA COMUNIDAD SARIRI, DESDE EL CORAZÓN DE LOS ANDES, INVITA A TRANSITAR:

 “EL CAMINO SAGRADO ANCESTRAL”

CALENDARIO ANCESTRAL ANDINO AMAZÓNICO: AÑO 40020
CALENDARIO OFICIAL: AÑO 5520
Programa del 18 al 21 de junio de 2012


CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES

Domingo 17 de junio de 2012
ARRIBO DE LAS DELEGACIONES PARTICIPANTES DEL AÑO NUEVO INDÍGENA ORIGINARIO

Recepción y bienvenida a mensajeros y delegaciones nacionales e internacionales.

Lunes 18 de junio de 2012
CICLO DE CONFERENCIAS E INTERCAMBIO DE SABIDURÍAS ANCESTRALES EN EL AMANECER DEL NUEVO TIEMPO

Compartiremos la sabiduría de los diversos pueblos y la forma de recibir este nuevo ciclo.
Hrs: 18:00 p.m. a 21:00 p.m.
Lugar: Auditórium del Instituto Andrés Bello

PROGRAMA ESPECIAL

1.    Inauguración del ciclo de Conferencias
2.    Proyección del video: “Tiwanaku”
3.    Conferencia: Calendarios Ancestrales
          Conferencista: Iris Ortega (Bolivia)
4.    Conferencia: Las Profecías de los pueblos ancestrales sobre el amanecer de la historia.
          Conferencista: Cecilia Pinedo (Bolivia)
5.    Conferencia: Recorriendo el proceso histórico de Tiwanaku
          Conferencista: Marianela Machicado (Bolivia)
6.    Proyección del mensaje ancestral en el nuevo tiempo por Fernando Huanacuni Mamani

Martes 19 de junio de 2012
CEREMONIA DE ARMONIZACIÓN CON LA MADRE TIERRA Y EL PADRE COSMOS
Se realizará una ceremonia de permiso y armonización con los participantes.
(Se requerirá incienso, copal y palo santo.)
Hrs: 16:00 p.m. 

Miércoles 20 de junio de 2012
CONCENTRACIÓN PARA EL VIAJE AL CENTRO CEREMONIAL DE TIWANAKU

Las delegaciones participantes se trasladarán al pueblo de Tiwanaku.

Primer grupo: Hrs: 12:00 p.m.
Segundo grupo: Hrs: 18:30 p.m.
   
PROGRAMA ESPECIAL

1.    Ceremonia para pedir permiso antes de ingresar a los Templos Ancestrales de Tiwanaku en la Apacheta Sagrada de Lloko Lloko.
2.    Llegada a la Universidad de Tiwanaku.
3.    Visita a los Tempos Ancestrales de Tiwanaku. Ceremonia de unificación con el centro ceremonial.
4.    Ceremonia de AMUKI en la transición al nuevo año 40020 – 5520.

Jueves 21 de junio de 2010
CEREMONIA DEL AMANECER  DEL NUEVO TIEMPO EN NUESTROS CORAZONES


Recibiremos el Willkakuti, el amanecer del Padre Sol, en el amanecer de la historia, en el amanecer de nuestros corazones.

Hrs: De 5:30 a 15:30
 

PROGRAMA ESPECIAL

1.    6:00 a.m. - Traslado a los templos ancestrales de Tiwanaku.
2.    7:15 a.m. - Recibimos los rayos del Padre Sol, en la FIESTA – CEREMONIA DEL WILLKAKUTI.
3.    7: 30 a.m. - Levantamos la Wiphala, símbolo sagrado del Nuevo Tiempo, acompañada por los sonidos ancestrales de lo Sikus.
4.    9:00 a.m. - Concentración para trasladarse a la comunidad de Qaluyo.
5.    9: 30 a.m. - Llegada a la casa del Abuelo Policarpio Flores Apaza.
6.    10: 00 a.m. Diálogo entre las delegaciones y participantes de la ceremonia.
7.    12:00 a.m. Apthapi.
8.    Fiesta y regocijo acompañada por los Sikuris de la Comunidad Chajana.
9.    16:00  a.m. Retorno a la ciudad de La Paz

A todos los hermanos y hermanas que quieren participar en las actividades programadas para este nuevo ciclo pueden comunicarse a los teléfonos: (591) 76523033, (591) 71966211, (591) 77581515 para mayor información e inscripción.
Pueden escribirnos a:   caminantedelosandes@yahoo.com caminantedelosandes@hotmail.com
o buscarnos en Facebook: Comunidad Sariri

miércoles, 23 de mayo de 2012

Invitación: Fiesta-Ceremonia del Año Nuevo Indígena Originario (Solsticio de invierno 21/06/2012)

DESDE EL CORAZÓN DE LOS ANDES

Con la fuerza del rayo que ilumina la montaña, emerge un nuevo tiempo…. allá en la montaña el fuego sagrado sigue ardiendo desde el inicio de los tiempos, las venas subterráneas de la Madre Tierra expresadas en las Pakarinas, (fuentes sagradas de agua) revitalizan la vida, la Pachamama prepara su canto y el Abuelo Viento, Wayra Tata hace eco del mensaje ancestral,  para en este nuevo tiempo mostrarnos la fuerza con la que se inicia la vida.

Sintiendo la voz del abuelo viento, que trae mensajes guardados de épocas antiguas, escuchamos el llamado a los hijos e hijas, nietos y nietas, para encontrarnos en el amanecer de los tiempos, para unificarnos al lenguaje de la vida, recibiendo el abrazo que la Madre Tierra y el Padre Cosmos brindan a todas las formas de expresión de la Pacha.

Estamos ante el amanecer de un nuevo ciclo, donde los pueblos, en un mismo canto muestran la vitalidad del despertar con el brillo intenso del Padre Sol renovando la esperanza en grandes ceremonias. Dignos los pueblos de Abya Yala se ponen de pie ante las vísperas del nuevo tiempo, la profecía del Jacha Uru, (gran día) ya está aquí.

Los abuelos y las abuelas están en las montañas preparando los mensajes para este nuevo tiempo, saben que sus hijos, sus nietos tienen que escuchar este mensaje, pues su llamado es para retornar a nuestro horizonte en el lenguaje comunitario y volver a caminar bajo su guía.

Sigamos el camino trazado en el horizonte de la conciencia para converger en el pueblo ancestral de Tiwanaku, la Madre que con los brazos abiertos acoge a la familia y convoca a todos sus hijos para unificarnos en una misma vibración, donde el equilibrio y la armonía son la expresión natural de la vida.


Desde los lugares sagrados de Los Andes, donde moran los abuelos y las abuelas, les invitamos a  convergir  en los templos de Tiwanaku, “siguiendo el camino sagrado ancestral” en el solsticio de invierno, este 21 de junio de 2012 (calendario gregoriano) para amanecer en este nuevo Pachakuti (reordenamiento de la vida), retornando a nuestras raíces, reconstituyendo nuestro horizonte, recibamos el año 5520 (calendario oficial) y 40020 del calendario ancestral, para que el Padre Sol amanezca en nuestros corazones y poder complementarnos proyectando nuevos sueños y nuevos horizontes.

JALLALLA!!!!

Informes y consultas

Cel:  (591) 71966211
        (591) 76523033



 

miércoles, 21 de marzo de 2012

CAMINANDO CON LOS CICLOS - CELEBRANDO LAS FIESTAS - CEREMONIA

YATIR THAKI
EL CAMINO SAGRADO DEL SABIO, DE LA SABIA

Los calendarios antiguamente servían para acompañar los ciclos naturales de la vida, por lo tanto, estaban basados en los ciclos cósmicos y telúricos, en este sentido restaurar el equilibrio y la armonía significa volver a acompañar los ciclos naturales.

Para los pueblos del hemisferio sur, el inicio del año es el solsticio de invierno (21 de junio) fecha en la que el padre sol inicia un nuevo recorrido. De la misma forma, el solsticio de verano y los equinoccios son fechas importantes que demarcan ciclos dentro del mismo año, por lo cual, estas fechas son fiestas – ceremonia que nos permiten reconectarnos con los ciclos cósmicos.

El 21 de marzo, es el equinoccio de otoño, y en Los Andes, se inicia el Chacha Pacha (Tiempo-época del varón) así como el 21 de septiembre se inicia la parcialidad de la mujer o Warmi Pacha, tiempo relacionado a la siembra y la cosecha, el 21 de marzo inicia la parcialidad del varón.

Entramos a la noche del año, empezamos a ver el cielo y las estrellas, la tierra descansa, empiezan otras labores dentro de la comunidad, nos conectamos con la fuerza cósmica, entramos en amuki (silencio).

La ceremonia que se realiza el 21 de marzo es el YatirThaki, el camino sagrado del sabio, de la sabia, es en esta época que se inicia un proceso de enseñanza a quien tendrá el rol de preservar la sabiduría de nuestra cultura.

Mara: Las 8 Fiestas - Ceremonia

La sabiduría es eterna cuando se la transmite, por lo tanto para que alguien guarde esa sabiduría, se elige a una persona con compromiso, este compromiso es eterno.

Ser Yatiri, es un rol sagrado, un rol de consciencia, el yatiri es el vínculo entre lo visible y lo invisible, es quien mantiene el equilibrio dinámico de las fuerzas naturales convergentes.

El yatiri no solo es quien conoce, sino quien sabe, eso significa que ha interactuado con las fuerzas, es quien dialoga con las fuerzas de la vida, equilibra y armoniza,  se comunica a través del Pacha Aru con todas las formas de existencia.El yatiri está más allá de lo bueno y de lo malo, su camino es de equilibrio.

La vida es una convergencia de fuerzas complementarias en un equilibrio dinámico permanente y una armonía natural; El yatiri tiene un compromiso sagrado con la vida, equilibrar y armonizar las fuerzas que convergen en la vida.

Este tiempo es de comprometernos con un camino, de asumir el rol sagrado, de despertar en la consciencia, de reconstituir nuestro equilibrio y armonía llamándonos el ajayu, que es la unión de la fuerza visible e invisible, es tiempo de entrar en amuki y escuchar el ch’uju.

Acompañar los ciclos naturales y comprender nuestros roles sagrados es parte de reconstituir nuestra identidad.

JALLALLA!!!!

lunes, 19 de diciembre de 2011

Fiesta Ceremonia: Illa - Ispalla

Fiesta Ceremonia de la Semilla:

Illa - Ispalla
21 de diciembre de 2011

Hermanos, hermanas, les invitamos a la ceremonia de la Illa y la Ispalla, este miércoles 21 de diciembre a partir de las 7:00 am en el atrio del Teatro al Aire Libre (Av. del Ejército, al lado de la cancha Zapata) La Paz - Bolivia.



Que se restablezca el equilibrio y la armonía natural entre lo visible y lo invisible.

Jallalla!!!!


viernes, 17 de junio de 2011

AÑO NUEVO INDÍGENA ORIGINARIO DEL HEMISFERIO SUR (5520)

DESDE EL CORAZÓN DE LOS ANDES

El calendario ancestral del mundo andino-amazónico, está ligado a los ciclos del Padre Cosmos y de la Madre Tierra, en una relación de armonía con el universo; para los pueblos y naciones ancestrales del mundo entero, los calendarios expresan los hitos del Padre Sol como son los equinoccios y solsticios, así como los ciclos de la Madre Luna y la Madre Tierra, pues ellos marcan los ritmos de la vida; por lo tanto la virtud de los calendarios originarios es que expresan los ciclos naturales del entorno.

Un calendario es un sistema de medida del tiempo para las necesidades de la vida; los días, meses y años son expresión de los ciclos cósmicos y telúricos. El calendario se basa en los movimientos de la Madre Tierra y los ciclos del Padre Sol y la Madre Luna. Un día es el tiempo medio necesario para una rotación de la Tierra sobre su eje. La medición de un año se basa en una rotación de la Tierra alrededor del Padre Sol. Un año solar contiene 365 días, 5 h, 48 m, y 45,5 s. Un mes se calcula por los pueblos antiguos como el tiempo entre dos Lunas llenas, o el número de días necesarios para que la Luna circunde la Tierra (29,5 días). Los pueblos indígena-originarios acompañan y observan estos hitos y rigen sus calendarios de acuerdo a los mismos, esto nos permite convivir en armonía con la vida.

Todas las culturas ancestrales, comprenden la importancia de unirse a los ciclos naturales de la vida y expresan esta misma lógica de pensamiento, generando un lenguaje común que va más allá de los continentes, pues contempla la observación y relacionamiento con el universo.
Es importante recuperar la verdadera dimensión del tiempo, pues nos permite comprender los cambios que estamos viviendo. Entender que la historia y la vida son cíclicas y están en permanente cambio, cambios que simplemente obedecen a un proceso natural de reordenamiento natural de la vida, al cual debemos ser capaces de unirnos.

En la actualidad esta vinculación espiritual, trae consigo la posibilidad de la renovación espiritual y material, que re-constituye los espacios principalmente arqueológicos como fundamento no sólo histórico sino también energético; el Willkakuti (retorno del padre sol) es una ceremonia sagrada de agradecimiento a la Pacha (la vida), por todo lo que nos proporcionó durante el pasado año; hecho que permite la celebración de bautizos y matrimonios andino-amazónicos, en esta ceremonia se prepara la ofrenda (Waj´ta o mesa ritual) en base a frutos, flores, plantas aromáticas para agradecer el retorno del Padre Sol (Willka Tata) cuyos anhelos y aspiraciones de las comunidades se plasman en agradecimientos a través de constantes Akhullikos, reafirmando la relación íntima del ser humano con la naturaleza y el cosmos en una actitud de respeto y de gratitud en la que juntos generamos armonía con todo lo que nos rodea.

La Tierra es nuestra madre, el viento es nuestro padre, el sol es nuestro padre, la luna es nuestra madre, y así todos los espacios y dimensiones que se van constituyendo en fuente de vida y energía al que le debemos respeto, como seres humanos en complementariedad, es el punto de equilibrio que no debemos romper.

 
Es así que esta ceremonia Willkakuti: “el retorno del padre sol”,  inicia el proceso de revitalización de la vida misma, basada en el calendario andino-amazónico que es luni-solar, dividido en 13 meses de 28 días cada uno, con 4 semanas de 7 días, correspondientes a las 4 fases lunares, en total 364 días y el día dedicado a la ceremonia al padre sol suman 365 días.

El 21 de junio, el Sol alcanza su punto más septentrional en el firmamento. Esta fecha, conocida como el solsticio, marca el cambio de estaciones: en el hemisferio norte de la Tierra se pasa de primavera a verano, y en el hemisferio sur, de otoño a invierno.

El 21 de junio en muchos centros ceremoniales de relevancia en toda el área andino amazónica como en: Tiwanaku, Samaipata, Pasto Grande, La Cumbre, Copacabana, Isla del Sol, Inka Llajta, entre otros se celebra la ceremonia del Willkakuti: “retorno del padre sol”.
Esta ceremonia se ha practicado a lo largo de los años en una búsqueda de restablecimiento de la identidad de los pueblos originarios del Hemisferio Sur que se aprestan a recibir este nuevo ciclo considerando uno de los hitos más importantes en el calendario ancestral. 
En Machu Pichu – Perú el 21 de junio se hace la ceremonia del fuego sagrado para que, a través de su humo, se contacte con el espacio celestial; este momento se considera la unión entre el Padre Sol y la Pachamama.

El Pueblo Mapuche celebra We Tripantu  el inicio del nuevo ciclo que se realiza entre el 21 y el 24 de junio. Es un día sagrado para los Mapuches, ya que corresponde el final de otoño (solsticio de invierno). Es decir, es la noche más larga del año y preludio al renacer de la vida en la cosmovisión Mapuche.
En Stonehenge, situado cerca de Amesbury, en el condado de Wiltshire, Inglaterra, cada año miles de personas, entre ellas el pueblo celta, se reúnen para festejar el amanecer del día más largo del año. En el solsticio de verano, el Sol sale justo atravesando el eje de la construcción, lo que nos hace notar que los constructores tenían conocimientos de astronomía y sabían acompañar los ciclos naturales de la vida. El mismo día, el Sol se oculta atravesando el eje del Woodhenge, donde se han encontrado multitud de objetos que evidencian que se celebraban grandes ceremonias.

Similares características se presentan en el hemisferio norte en el mes de diciembre, por ejemplo en Teotihuacán, donde se realizan ceremonias que acompañan los hitos del Padre Sol, mientras en un hemisferio se da inicio a la renovación de la naturaleza en otro se cumple la mitad de su ciclo.

Los pueblos originarios del Hemisferio Sur manifestamos de manera firme y contundente que esta no es una costumbre reciente, pues ésta práctica se ha realizado siempre en nuestras comunidades y es en este tiempo que se vuelven a visibilizar las costumbres ancestrales de nuestros abuelos y abuelas. La Madre Tierra está sintiendo los efectos negativos de la inconsciencia de algunos países que han roto el equilibrio y que hasta ahora no han comprendido que el ser humano no es dueño de la Madre Tierra sino somos parte de ella.

El solsticio de invierno, fecha en que el Padre Sol comienza un nuevo recorrido es una fecha para la profunda reflexión, para un renacer; así como el Padre Sol vuelve a comenzar un ciclo, nosotros como seres también iniciamos una nueva etapa, y al acompañar el ciclo tenemos la fuerza de la vida, para proyectar y trascender en un verdadero renacer como hijos e hijas de la Madre Tierra y el Padre Cosmos, y devolvernos la posibilidad de junto con el Sol amanecer desde lo profundo de nuestro corazón. Esta ceremonia sagrada de los pueblos ancestrales, está orientada a reconstituir la armonía y el equilibrio.

Como amanecieron nuestros abuelos y abuelas después de la noche oscura de reflexión y preparación, nuestros abuelos levantaban las manos para esperar el renacer del padre sol. Ellos expresaban en el momento exacto que se reflejaban los primeros rayos en el horizonte: “Qhantataita Willka Tata”, que significa: “Padre Sol, así como tú amaneces en el horizonte de la vida, hazme amanecer en mi corazón”.

Hermanos y hermanas somos parte de un tiempo muy importante, porque estamos en el amanecer de la historia, por lo tanto el 21 de junio debemos renovar nuestro compromiso con la vida, no solo ser observadores de la historia, sino haciendo historia, reconstituyendo nuestra identidad en el horizonte del Vivir Bien.

Que así sea y así es

Jallalla!!!!